Como dije hace unos días, todavía no había tenido oportunidad de probar mi nueva adquisición, el Tokina 12-24mm f/4 II, pero por fin ayer pude salir a hacer unas cuantas fotos. En principio el día se antojaba un poco malo, ya que pese a que hacía un sol radiante también hacía un frío de narices, así que pensé que donde se iba a estar mejor que en la sierra, total, de perdidos al río, así que me fui a San Lorenzo del Escorial (a la silla de Felipe II concretamente).

Como era de esperar allí hacía todavía más frío, el coche marcaba -0,5ºC, pero aún así nos bajamos a dar una vuelta y, sorprendentemente, tampoco hacía tanto frío, yo tuve un momento en el que pasé calor y todo 😛 Para mí lo peor del día, lejos del frío, era que no había ni una sola nube, cosa que prefiero a que halla un nubarrón tapando todo, pero tampoco quedan las fotos tan bonitas, además la luz era muy dura y los contrastes eran muy grandes, que se le va a hacer. Bueno os dejo con algunas de las fotos que hice y las comento un poco.

A esto me refería con lo de la luz dura, las sombras de los árboles hacen que las fotos sean muy confusas. En esta primera hay poco que destacar, si a caso la profundidad que se consigue con el gran angular al incluir elementos en un primer término, aunque tengo que practicar esto un poco más 😛

En esta pasa lo mismo que en la anterior, las sombras de los árboles “pelaos” molestan un poco, habrá que volver en otra época del año y a otra hora para ver que tal quedan las fotos, porque la verdad que dentro de lo que cabe estaba muy bonito el bosque.

Esta es otra prueba del angular llevado al extremo, aunque he cometido un fallo y ha sido mantener la apertura en f/5.6, que es supuestamente cuando este objetivo tiene su punto “dulce”, pero que sin embargo me ha quitado profundidad de campo y no me ha quedado todo enfocado, tendré que practicar más con la hiperfocal. Además en esta foto, como en otras que hice, se cuela un poco de sol causando flare, así que ya me apunto para otra vez  tener más cuidado o llevar el parasol, aunque este en 12mm viñetea que da gusto, pero de esto ya hablaré en el análisis del objetivo.

Una del embalse de Valmayor, que como veis es la típica foto de agua con una piedra abajo, aunque un poco sosa de más debido de nuevo a las condiciones y hora del día.

Y este ha sido mi primer acercamiento al nuevo objetivo, como podéis ver todavía me queda mucho hasta cogerle el punto, tengo que aprender a aprovechar una focal tan amplia y además acostumbrarme a la distancia hiperfocal del objetivo para no llevarme alguna sorpresa desagradable, pero vamos creo que me haré con ello, ya os contaré y espero hacer un análisis más a fondo del objetivo en unas semanas cuando sepa utilizarlo completamente 😀

Un saludo.

Anuncios