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Estoy casi seguro de que si ahora mismo os preguntasen por una montaña a la que os gustaría ir pocos os quedaríais en nuestro continente, antes prefiríais ir a ver el Everest, el Kilimanjaro o quién sabe si las Torres del Paine. Sin embargo aquí al ladito están los Alpes, y en ellos tenemos muchísimas montañas preciosas y muy fotogénica, destacando entre todas ellas la que para mucha gente es la montaña más bonita del mundo, el Cervino (o Mattenhorn).

A sabiendas de esto, en el último viaje que hice por los Alpes nos propusimos hacer una ruta por los alrededores de la montaña en cuestión, que no fuese muy dura y que nos permitiese hincharnos a hacer fotos, y después de buscar un poco por wikiloc dimos con una ruta por los lagos de Zermatt.

Para empezar la ruta primero hay que dirigirse a Zermatt, y aquí está el primer problema, por el pueblo no se permite la circulación de coches convencionales y para llegar a él debemos de coger un tren en Tasch, o eso o ir a pie, pero no creo que sea lo más recomendable. El tren cuesta sobre unos 12 € ida y vuelta, y sale cada 20 minutos durante prácticamente todo el día, podéis encontrar más información en esta web. Si nos ponemos a mirar el precio en relación a lo que costaría aquí en España el mismo trayecto puede parecer caro, pero contando con que es un “tren de montaña” y con los precios que tienen allí las cosas, no es tan caro como podría parecer. Una vez lleguemos a Zermatt basta con levantar un poco la vista para encontrarnos con nuestro objetivo del día observándonos desde lo lejos:

Pero la ruta que tenemos prevista no parte desde aquí, donde todavía estamos muy bajos y cuesta dar con una buena vista del Cervino, sino que debemos coger el funicular que nos lleva hasta Sunnega. Aquí el precio puede variar dependiendo de hasta donde tengáis pensado subir. Si solo queréis daros un paseo por la zona de los lagos os saldrá por unos 20 € ida y vuelta, pero si queréis subir un poco más, hasta el Rothorn, ya se irá hasta unos 35 € aproximadamente. Aquí hay que tener cuidado con lo que compramos, ya que, en nuestro caso, subimos hasta Sunnega, y desde allí nos fuimos andando hasta Rothorn, así que lo que necesitamos fué un viaje de ida y vuelta Zermatt-Sunnega, y uno de vuelta Rothorn-Sunnega. Si pretendéis seguir la misma ruta que hice yo es esto lo que tenés que coger, y si pretendéis hacer cosas diferentes os aconsejo que os paséis por esta web, en la que tenéis información sobre los precios y los horarios.

Como podréis ver, cuando subes a Sunnega la vista del Cervino no puede ser mas espectacular, presidiendo el precioso valle de Zermatt, así que qué mejor cosa que hacer que ponerse en marcha en busca de nuevos encuadres. La ruta como decía hace un rato es en un principio bastante sencilla, además de ser bastante flexible gracias a los diversos remontes y caminos que hay, y que están por lo general perfectamente indicados. No puedo de dejar de avisaros de que hay que tener mucho cuidado con la hora, ya que pese a que hay luz (en verano) hasta bien entrada la tarde, a estos suizos les da por cerrar los remontes a eso de las 5 de la tarde, así que tampoco os emocionéis mucho andando que os puede tocar volver andando hasta Zermatt y eso ya si que es más duro. En cualquier caso si madrugáis y os ponéis en marcha temprano no tiene por qué haber ningún problema.

De entre las diversas posibilidades que teníamos, nosotros elegimos la de subir hasta el Rothorn, un pico cercano a Sunnega y que si os apetece hacer algo más que un paseo es más que recomendable, con unas impresionantes vistas a los Alpes, entre los que cabe destacar el Monte Rosa. Esta ruta tiene unos 12 kilómetros de largo y un desnivel de subida de apoximadamente 1000 metros, por lo que puede ser algo complicada si no se está habituado a hacer senderismo. Por el contrario si preferís no subir al Rothorn no pasa nada, ya que la ruta de los lagos es preciosa y las vistas hacia el Cervino son geniales, y además os quitáis 500 metros de desnivel aunque la distancia sea la misma.

En cuanto os pongáis en marcha os daréis cuenta de que todo está perfectamente indicado, aunque si lo preferís tenéis también el track de la ruta al final del post. La primera parte de la ruta es muy sencilla, prácticamente llana y sin ninguna dificultad más allá de encontrar el encuadre perfecto para nuestras fotos. El primer lago por el que pasaremos estará a pocos metros del remonte de Sunnega, y ya nos ofrece una bonita vista del Cervino reflejado en él. Más adelante seguiremos teniendo a nuestro protagonista muy presente, aunque a veces oculto por los árboles de un bosque que hay que cruzar para llegar al siguiente lago.

Este lago, pese a ser más grande y más fotogénico que el anterior, no tiene vistas al Cervino ya que un oportuno montecillo nos lo tapa, una lástima aunque no dudo que conseguiréis sacar algo en claro, y si no siempre podríes daros un baño como un grupo que había el día que estuve allí. A partir de aquí la ruta entra en un tramo algo más empinado, aunque estoy seguro de que en cuanto lleguéis al siguiente lago coincideréis conmigo en que merece la pena el esfuerzo.

El Stellisee es el lago más grande que nos vamos a encontrar y sin duda alguna es también el más bonito. Desde él tendremos unas vistas privilegiadas del valle de Zermatt así como del Cervino y todas las montañas que le rodean. Para un aficionado a la fotografía este lugar es una mina, si fuese posible estoy seguro que más de uno, entre los que me incluyo, se tiraría el día entero alrededor de este lago sacando miles de fotos.

Si subimos un poco más llegaremos hasta un refugio de montaña bastante grande en el que, si queréis y llegáis a la hora, podéis comer perfectamente, además que si no recuerdo mal no tenia un precio desorbitado. Si mirarmos detrás del refugio nos encontramos con que estamos a tiro de piedra de un glaciar, pero en nuestro caso decidimos no acercarnos y seguir con el plan de ruta previsto. Llegados a este punto y dependiendo de lo que hayáis elegido hacer tendréis que tirar por un lado o por otro. Si habéis decidido no subir hasta el Rothorn deberéis volver por donde habéis venido hasta pasar el Stellisee, y entonces tirar hacia la derecha. Si por el contrario habéis decidido subir al Rothorn, desde el refugio deberéis tirar montaña arriba. El ascenso es sencillo en técnica, pero puede resultar agotador ya que no dejan de ser 500 metros de desnivel en a penas 3 kilómetros, aunque las vistas que nos acompañan durante todo el ascenso no podrían ser mejores.

Una vez arriba queda poco por hacer, disfrutar de las vistas una vez más y esperar a que llegue el funicular que nos baje hasta Zermatt, donde ahora sí tendremos tiempo de sobra para dar un paseo por sus concurridas calles.

Monte Rosa desde Rothorn

Y así termina un día de ruta impresionante y que espero que si tenéis oportunidad podáis disfrutarlo tanto como lo hice yo. El próxima día del viaje nos fuimos a visitar el glaciar más grande de los Alpes, el glaciar de Aletsch, pero eso ya lo dejo para la siguiente entrada 😉

Un saludo y espero que os haya gustado.

Track para GPS: Sunnega – Rothorn

Iré subiendo las fotos de la entrada así como alguna más aquí: 500px EnriqueRMG

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